Mi huerto y el frío de febrero

Nuevamente esta semana os traigo las fotos de mi huerto, aunque tras semanas de crecimiento a buen ritmo (para ser invierno) parece que todo se ha ralentizado debido a la ola de frío del norte que nos está pasando por encima. Así estaba el día de ayer por la mañana:

Nevada y mucho frío

Nevada y mucho frío

En estas circunstancias parece que las plantas hayan decidido tomárselo con más calma, por lo que las fotos de esta semana se parecen bastante a las de la semana pasada:

Vista general

Vista general

Lechuga con 7 semanas

Lechuga con 7 semanas

Rúcula con 6 semanas

Rúcula con 6 semanas

Albahaca con 5 semanas

Albahaca con 5 semanas

Canónigos con 4 semanas

Canónigos con 4 semanas

Tomateras con 3 semanas

Tomateras con 3 semanas

Se puede ver que ha habido un mínimo desarrollo, pero se nota la falta de calor y de sol, especialmente en las tomateras que parecen no haber crecido nada en absoluto. Por lo demás, parece que las plantas están sanas y que el invernadero las ha protegido de la nieve y la lluvia eficazmente ;) .

Revolución pacífica: Boicot económico

Muchas veces algunas personas, preocupadas por el rumbo que está tomando nuestra sociedad, se han preguntado qué podrían hacer para cambiar el mundo. Los más pesimistas y conformistas nos dirán sin duda que el mundo no se puede cambiar, y mucho menos por unas pocas personas. Nos hemos rendido y nos dejamos arrastrar por la gran corriente social, sin fuerzas para luchar o pensar en lo que creemos, saturados por las tareas y preocupaciones del día a día. Un camino de autodestrucción aceptado a desgana por todos, pero aceptado.
Todos somos conscientes en mayor o menos medida de que la sociedad capitalista en la que actualmente se basa nuestra civilización, es dirigida por completo por el dinero, el control, las influencias, y que el mando de estos poderes los sustentan unos pocos que sin embargo controlan a todo el resto. Nada puede detener a los poderes económicos, ni las leyes ni la ética. El poder no tiene sentimientos ni mira más que para si mismo en su afán de autoengordarse hasta el infinito. Cada día que pasa son más poderosos y hegemónicos, y nosotros más individualistas y atareados. Entonces, ¿Qué podemos hacer?
Como todo buen estratega, ante la necesidad de batir a un enemigo muy superior a nosotros, hemos de enfocarnos en adivinar sus puntos débiles y en cómo abordarlos afectivamente sufriendo el mínimo daño. La acción violenta sin el uso de la razón solo les dará más excusas para pisarnos y vulnerar nuestros derechos de libertad. Así pues, vamos a ver la manera a mi parecer más efectiva de hacerles dar un paso atrás.

Volviendo a lo dicho anteriormente, el mundo se rige por el poder que da el dinero. Así pues, ya sabemos cual es el pilar que debemos tocar para hacerles caer. ¿Cómo se gana dinero en un sistema capitalista? Mediante la producción y el consumo. De ambos términos, hay uno que está completamente subyugado al otro, y este es la Producción. La Producción sin consumo no tiene sentido, y es el consumo el que da dinero y no la producción, que lo gasta. Nos queda entonces que el pilar básico de los grandes poderes del capitalismo no es otro que el Consumo. Cuando ellos hablan del “consumo” y de los “consumidores”, están hablando de nosotros, de mi y de ti. Nos necesitan desesperadamente.
Antes de hacer ningún movimiento, debemos también conocer cuales son sus principales armas para zafarnos de ellas durante la revolución. Sin duda los medios audiovisuales de comunicación y de información (“desinformación” mejor dicho), junto con las leyes y normativas, nos mantienen a ralla de cualquier intento de tomar un rumbo alternativo al impuesto. Su principal arma; el miedo. El sistema nos mantiene sumisos gracias a las constantes campañas de terror que nos hacen pensar que cualquier alternativa es peor, y que sin ellos no duraríamos mucho sanos y salvos. Una vez lograda la sumisión, nos bombardean con publicidad y con conceptos y guiones de vida a seguir, lo cual nos da unos objetivos y una distracción y ocupación en la que invertimos nuestro tiempo de por vida.

Hablemos de nuestras armas y de como actuar.
En primer lugar es muy importante no creernos lo que nos dicen los medios de ocio e información. No significa que nos estén siempre engañando, pero si que nos cuentan solo las partes de la realidad más superficiales y morbosas, dejando de lado temas de mayor profundidad y trascendéncia que puedan tocar los cimientos de la misma sociedad. Por otro lado, las voces oficiales jamás cuentan más que las verdades que nosotros, los ciudadanos, queremos o esperamos oír.
Es también fundamental no vivir con miedo. Las medidas económicas, las nuevas leyes, la censura, el terrorismo y las guerras son la droga más eficaz para hacernos permanecer dóciles y aceptar sus despropósitos e injusticias. Debemos darnos cuenta de que el mundo, fuera de las guerras y la miséria que nosotros mismo creamos, es hermoso, abundante y lleno de vida. Nuestro planeta nos ofrece todo cuanto necesitamos para vivir sanos, felices y en armonía, incluso siendo tantos como somos o más. El hombre se apodera y reparte injustamente entre los pueblos lo que es de todos por naturaleza. Debemos tomar consciencia de este hecho, es fundamental.
Siendo plenamente conscientes del mundo que nos rodea, debemos saber investigar, ver y actuar contra quienes causan hambre y dolor entre nosotros, destruyen nuestros recursos naturales, y nos obligan a trabajar para ellos a cambio de vendernos nuestro propio mundo envasados a pedazos. Identificados estos “mercados” y sus modus operandis, debemos actuar en su contra  boicoteándolos duramente hasta causar su undimiento y desaparición. Si por ejemplo, y haciendo alusión al artículo anterior, sabemos que para producir aceite de palma se recurre a países en los que no hay regulación del medio ambiente, causando terribles devastaciones naturales y la extinción de la vida, preocupémonos de leer las etiquetas de los productos que compramos y descartemos consumir los que hacen uso de este aceite. Si suficientes personas actuamos individualmente para este bien común, esta indústria monstruosa se derrumbará y desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos. Este es nuestro poder, sin guerras, sin manifestaciones, sin contradecir leyes, nada, solo un simple cambio en un acto cootidiano de consumo. Cierto es que de algunas cosas dependemos demasiado para renunciar a ellas, como por ejemplo del petróleo para desplazarnos cada día a trabajar, pero es cuestión de empezar por las cosas más pequeñas y asequibles, y veréis como poco a poco el mundo empieza a cambiar. ¿Qué nos cuesta leer el etiquetado de los alimentos que comemos? ¿Qué nos cuesta no cambiar de teléfono móvil cada 6 meses? ¿Qué nos cuesta reciclar nuestros desechos? ¿Qué nos cuesta no comprar madera tropical? ¿Qué… Hay tanto que podemos hacer por tan poco que es increíble que sigamos actuando tan irresponsablemente. Si aún no has hecho nunca ninguno de estos gestos, ya va siendo momento de que te preguntes por qué.

¿Somos esclavos de una élite de asesinos y psicópatas, o somos habitantes libres de este planeta?

Green: los último dias de un orangután

Her name is Green, she is alone in a world that doesn’t belong to her. She is a female orang-utan, victim of deforestation and resource exploitation. This film is an emotional journey with Green’s final days. It is a visual ride presenting the treasures of rainforest biodiversity and the devastating impacts of logging and land clearing for palm oil plantations.

Traducción:

Su nombre es Green, esta sola en un mundo que no le pertenece. Ella es una hembra de orangután, victima de la deforestación y la explotación de recursos. Esta filmación es un emotivo viaje con Green y sus últimos dias. Se trata de un recorrido visual que presenta los tesoros y la biodiversidad de la selva, y el devastador impacto de la tala y la creación de campos de cultivo de aceite de palma.

Página web oficial: www.greenthefilm.com

Plantas y orígenes de mi huerto

Como os comenté en el artículo anterior, hoy voy a explicaros un poco que plantas estoy cultivando, sus orígenes, y otros factores como el abonado que he estado haciendo durante estas semanas. No se si os será de alguna utilidad, pero yo os lo cuento por si os resulta interesante.

Primeramente recordar que las plantas que actualmente tengo “plantadas” y prosperando son:

Lechugas: Son de la variedad Roma del Prat, de hoja larga, compradas en una asociación de protección y conservación de semillas ecológicas de variedades autóctonas (Les Refardes). Me dio las semillas un amigo que hizo un pedido en su tienda online, y según la fotografía que allí tienen, deberán tener un aspecto como este en el momento de la cosecha:

Roma del Prat

Roma del Prat

¡Son las protagonistas de mi huerto!

Rúcula y Albahaca: Las pongo juntas porque las semillas de ambas me las dio la tía de mi pareja, que tiene una bonita terraza en Barcelona llena de plantas que tiene allí desde años atrás y que perpetúa desde entonces. Se supone que sus orígenes son silvestres ya que fueron obtenidas de la naturaleza en su momento, por lo que imagino se podrían considerar ecológicas.

Tomateras cherry: Al igual que las anteriores, me las dio la tía de mi pareja, aunque estas seguramente sean provenientes de tomates comprados, por lo que quizás sean híbridos. Se guardó las semillas porque decía que estaban increíblemente buenos, así que veremos que sale. En un futuro me gustaría comprar semillas ecológicas de cherry y más variedades, hacer un gran pedido de semillas en general, pero de momento no puedo hacer más inversión de la hecha en el huerto y me tengo que apañar con lo que consigo…

Canónigos: Las semillas de esta planta son las únicas que provienen de compra en sobre no certificado como ecológico en un comercio local, ya que no sabía donde encontrar esta planta silvestre ni seguramente hubiese sabido cerciorarme de no equivocarme al cogerla. Además como he dicho anteriormente, de momento no puedo hacer una inversión en comprar semillas ecológicas, así que al menos intenté asegurarme de que no fueran variedades modificadas ni híbridas, por lo que me puse en contacto por e-mail con la casa de semillas y me dijeron que se trataba solo de una selección dentro de la variedad natural en cuestión. Así que a pesar de no estar del todo orgulloso de su origen, las he aceptado de momento mientras no compre semillas certificadas. Son de la variedad Holanda.

Pasemos ahora a hablar del abonado. Recordaros que uso 2 botes de abono orgánico que me dio mi hermano, uno de crecimiento y otro de floración para favorecer el crecimiento de los frutos. De momento solo empleo el de crecimiento ya que hasta que las tomateras no estén listas para sacar tomates, si es que llegan a hacerlo, no va a ser necesario. Los ciclos de abonado que he hecho hasta el momento son:

Semana 1: Al montar el huerto, seguí las instrucciones del bote y puse los mililitros indicados por cada 10 Litros de agua de riego. En todos los abonos figuran estas instrucciones en el envase, por lo que no tiene pérdida.

Semana 5: Al ver que la rúcula parecía tener decoloraciones en las hojas, me decidí a hechar 2/3 tapones de abono para comprobar si era problema de falta de nutrientes. El resto de plantas no presentaban sin embargo ningún problema.

Semana 6: Parece que las decoloraciones de la rúcula han desaparecido. He vuelto a tirar 2 tapones de abono para asegurar la dosis de nutrientes en el agua. Como es abono orgánico, no corremos peligro de sobredosis. También he observado un crecimiento importante de las lechugas, pero desconozco si se debe al abonado de la semana anterior o si es simplemente el crecimiento normal.

Y bueno, hasta aquí hemos llegado con el tema del abono.

Aprovechando que estoy escribiendo estas líneas he hecho un test de PH y, bueno, decir que ha subido un poquito y está sobre el 6,5 – 7 que aún es correcto, así que no voy a tocarlo. la semana que viene volveré a hacer otro test a ver que tal. Estas variaciones pueden deberse a muchos factores como por ejemplo el mismo abono, por lo que no os puedo asegurar el motivo exacto pero si hacer esta presuposición.

Para terminar, me gustaría recordaros que este huerto es experimental. Llevo casi un año leyendo y probando la hidropónia a pequeña escala, y este huerto es ya una apuesta real y en condiciones de lo que espero sea un huerto estable y creciente de ahora en adelante. Todo lo que os expongo sobre abonado, crecimiento, germinación, PH, etc. son experimentos, pero hechos desde el estudio y la observación constante, y con aspiraciones al éxito. Con este blog os cedo mis experiencias diarias para que no tengáis que empezar desde cero y podáis disfrutar del cultivo en casa y de la hidropónia con entusiasmo y, sobre todo, salud. Además gracias al invernadero y el riego automático os puedo asegurar que solo necesito echarle un vistazo 10 minutos 1 día a la semana, con lo que mantenerlo es muy fácil.

Y siguen creciendo

Aquí llega una semana más el informe de situación de mi huerto de agua. No hay mucho que comentar más que todo parece seguir creciendo bien y las planta presentan una apariencia sana. Deciros que lo que parecían decoloraciones en las hojas de la rúcula han desaparecido, por lo que supongo que no sería nada importante y que el abonado que le hice la semana pasado les fue bien, así que esta semana también he tirado un par de tapones de abono orgánico por si acaso.

Os dejo pues las fotos de cada planta, esta semana incluyo ya la de las tomateras cherry:

Vista general

Vista general

Lechuga con 6 semanas

Lechuga con 6 semanas

Rúcula con 5 semanas

Rúcula con 5 semanas

Albahaca con 4 semanas

Albahaca con 4 semanas

Canónigos con 3 semanas

Canónigos con 3 semanas

Tomateras con 2 semanas

Tomateras con 2 semanas

En el próximo artículo os hablaré sobre las variedades y orígenes de las plantas que he puesto en el huerto para que tengáis referencias que os ayuden a conocer más sobre su aspecto y desarrollo, y sobre este modesto huerto y su funcionamiento. El abonado también resulta importante e interesante, por lo que también os haré un resumen de los abonados que le he ido haciendo y mis impresiones al respecto.