La lombriz es ciertamente una criatura muy desconocida e infravalorada entre todos nosotros. Es considerado un ser feo e incluso repugnante, con aspecto insano del que preferimos estar cuanto más lejos mejor. Al pensar así, no sabemos cuan equivocados estamos ni cuanto valor puede llegar a tener este increíble ser.
Gracias a las lombrices, entre otras criaturas que colaboran en los procesos naturales, la tierra es fértil y está llena de vida. Si pensamos en un bosque lleno de arboles y todo tipo de plantas, nos sera fácil imaginar el increíble desgaste que sufre su suelo dada la gran necesidad de alimento de toda esa vegetación. Además, la tierra con el tiempo se apelmaza y compacta perdiendo la capacidad de oxigenación que requieren las raíces. Si nos gustan mínimamente las plantas, sabremos que de vez en cuando debemos renovar la tierra de nuestras mazetas o trasplantar las plantas, así como abonar para que puedan seguir siendo fértiles y albergar la vida. Lo mismo pasa en la tierra de los campos y las montañas.
Las lombrices son los agricultores de la naturaleza. Aran la tierra y la oxigenan constantemente excavando sus tuneles, consumen los restos orgánicos de plantas y animales muertos y los convierten en un poderoso abono. Transforman los desechos orgánicos de vida pasada en energía para la nueva vida. Son por tanto unas compostadoras magníficas, y es aquí donde pueden además sernos de utilidad incluso en nuestros poco naturales hogares. Además os haré saber algo sorprendente; ¡Las lombrices son animales inmunes a las enfermedades y que por tanto tampoco las pueden transmitir!
El compostaje casero viene cobrando popularidad en los últimos tiempos, y si a este compostaje (degradación de materia orgánica natural) le añadimos la ayuda de las lombrices, entonces pasamos a hablar de vermicompostaje. El vermicompostaje o compostaje con lombrices, acelera la degradación y produce como resultado uno de los abonos naturales más potentes que existe resultado de la digestión de la materia orgánica por parte de las lombrices. Seremos capaces por tanto de procesar mucha más cantidad de desechos y con mejor resultado. Uno de los abonos naturales más utilizados en horticultira ecológica es precisamente humus de lombriz, tanto sólido como líquido.
Para el vermicompostaje podemos usar lombrices en general, pero existen variedades especialmente efectivas para esta técnica, capaces de vivir en cautividad mucho mejor, en más cantidad y con un apetito mucho más voraz. La más popular es la lombriz roja californiana (Eisenia foetida). A pesar de su nombre, no es originaria de california sino que fue allí donde se empezó a utilizar con este fin, y está extendida de forma natural por todos los continentes del mundo, incluyendo el nuestro. Su aspecto viene a ser este:
Como vemos es de un color rojo intenso, y es una lombriz muy viva. Se puede comprar en muchos sitios además de por Internet (donde hay gran demanda), como por ejemplo viveros o gardens e incluso en algunas grandes superfícies, normalmente siempre bajo pedido. Suele ser caras (unos 30 € 250-500 lombrices) pero teniendo en cuenta que crian a gran velocidad, en poco tiempo veremos multiplicado su número.
Para el vermicompostaje también se venden vormicompostadores, que son compostadoras especiales para lombrices, aunque son caros teniendo en cuenta que fabricar el nuestro própio es bastante fácil. Más adelante escribiré un artículo donde os enseñaré a montar vuestro própio vermicompostador casero y os daré algunas claves para el correcto cuidado de nuestras lombrices. Así y ya que nos estarán haciendo un favor, les proporcionaremos una vida digna y feliz, ¡Se lo merecen!
Para terminar, quiero dar por inaugurada la sección “Compostaje” con este artículo sobre las lombrices, animal por el que he aprendido a sentir un gran respeto y aprecio.
